El suicidio en la aviación comercial


Por: RAÚL PINO-ICHAZO T. Abogado corporativo. lawfirm_46@hotmail.com |

Lo sucedido recientemente en la ruta Barcelona –Dusseldorf, contempla aspectos muy esclarecedores de la conducta humana cuando traspasa el límite de su equilibrio emocional. La actitud de un ser humano trastornado por perturbaciones mentales que planifica su suicidio en la forma más llamativa posible para satisfacer el vacío de reconocimiento personal, una dosis de vanidad o el deseo de protagonismo superior, puede ser un caso que incremente las estadísticas del suicidio, ahora, cuando esta intencionalidad que atormenta la mente del posible suicida va unida a la irracionalidad de arrastrar con su acto a vidas inocentes , es un caso de un psicópata, entendiéndose este estado como un trastorno que se manifiesta en comportamientos o actitudes antisociales y, lo más importante, que pasa a la acción sin sentimiento de culpabilidad. En la psicología, estos extremos casos pueden ser detectados dentro del amplio espectro de los estados depresivos y se los trata terapéuticamente con éxito. Para no penetrar en este inseguro ámbito es necesario cultivar la confianza; confianza en la persona que embotella el agua que bebemos y no la vemos; confianza en el mecánico de un avión que ajusta un perno importante con diligencia; confianza en la persona que pide un favor y no se espera nada en reciprocidad y, sobre todas las cosas confianza en sí mismo. Cuando la persona no se interrelaciona con el prójimo y se encapsula en sí misma, es proclive a convivir periódicamente con estos estados depresivos que laceran su espíritu y que en un determinado porcentaje conducen al suicidio. La industria del transporte aéreo es muy sensible a toda la variedad de las alteraciones de la mente y la conducta humana, que decantan en atentados, desviaciones de curso y actos terroristas a esta pacífica y moderna forma de transporte calificada por la humanidad como el fenómeno más destacado del siglo XX y en la actualidad, además es la industria que más invierte en su modernización. La tragedia de los Alpes franceses debe motivar a todas las aerolíneas a una profunda reflexión con actitudes inmediatas sobre los métodos de evaluación en la contratación de personal de vuelo, pues siendo la industria que más invierte en seguridad se comprobó con este crimen de lesa humanidad que existen resquicios que deben ser subsanados. Se sabe que la seguridad absoluta no existe pero en la industria del transporte aéreo que utiliza el aire como medio de circulación, ningún esfuerzo y control adicional es superfluo, por el implícito peligro de la naturaleza y la complejidad humana. No es un consuelo porque se perdieron vidas humanas invalorables, empero, el régimen de indemnizaciones a los derechohabientes , al existir dolo fehaciente, sale del ámbito del límite contractual que acepta todo pasajero por adhesión, y se convierte en sumas ilimitadas dependiendo de los argumentos legales y apreciaciones que se presenten como ser la expectativa de vida, lucro cesante y otros, a los jueces. Como conclusión, estadísticamente, el suicidio en la aviación civil y en la actividad aeronáutica es cosa de hombres (94 por ciento ), lo que hace deducir con certeza y contundencia imperativa, para reducir las tendencias suicidas que afecten a la aviación internacional, que debe incrementarse la presencia de la mujer en las cabinas de los aviones, aspirando progresivamente a una igualdad de pilotos y copilotos entre mujeres y hombres.

Web. Opinión.com.bo


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